Caminar por las calles empedradas de Parras de la Fuente, Coahuila, es emprender un viaje directo hacia el pasado. Este Pueblo Mágico, reconocido por ser el primer asentamiento vinícola de América, resguarda entre sus barrios históricos una riqueza arquitectónica colonial y porfiriana que se niega a desaparecer. Sin embargo, más allá de sus grandes templos y monumentos, la verdadera magia se esconde en los pequeños detalles cotidianos: sus puertas antiguas.
En esta captura nos detenemos a admirar el meticuloso detalle de una de las tantas puertas de madera que custodian las casonas del centro histórico de Parras. Estas entradas no son simplemente accesos; son obras de arte que narran el estatus, la seguridad y el gusto estético de las familias que habitaron este oasis en el desierto durante los siglos XIX y principios del XX.
La artesanía del hierro y la madera en el norte de México
El diseño de estas aberturas coloniales destaca por el uso de maderas macizas locales y un ensamblaje rústico pero altamente duradero, diseñado para resistir el clima extremo de la región. Los detalles que podemos observar en estas estructuras revelan técnicas de carpintería tradicional que hoy en día son consideradas un verdadero patrimonio cultural:
Los Clavos Forjados: Los relieves o protuberancias metálicas redondas que adornan la madera no eran solo decorativos. Originalmente, los clavos de hierro forjados a mano sujetaban los tablones internos de la puerta y servían como un elemento de refuerzo ante posibles impactos o intentos de intrusión.
Herrajes y Texturas: La combinación del hierro oxidado por el paso del tiempo con las vetas desgastadas de la madera crea una textura visual única, sumamente cotizada por fotógrafos, arquitectos e historiadores que visitan el municipio.
Postigos y Mirillas: Muchas de estas puertas señoriales cuentan con pequeños accesos superiores o mirillas protegidas por rejas de fierro, permitiendo la ventilación de los amplios zaguanes interiores sin perder la privacidad del hogar.
Un recorrido fotográfico por los barrios históricos
Para quienes disfrutan del turismo cultural y la fotografía urbana, los alrededores de la Plaza de Armas, la Calle Madero y las cercanías de la Parroquia de Santa María de las Parras son auténticos museos al aire libre. Cada fachada pintada en tonos tierra y cal, complementada por estas imponentes puertas de madera y ventanas de herrería artística, ofrece una estampa perfecta del México de antaño.
Preservar y capturar estos detalles es fundamental para mantener viva la identidad de Parras de la Fuente. La próxima vez que explores este Pueblo Mágico, te invitamos a caminar despacio, levantar la mirada y descubrir las historias que estas añejas maderas aún tienen para contarnos.

Comentarios
Publicar un comentario