El hallazgo del oasis: Las parras silvestres
La historia de Parras comienza mucho antes de su fundación oficial, impulsada por la búsqueda de metales preciosos y la necesidad de pacificar el indómito norte de la Nueva España. Hacia 1568, las primeras expediciones españolas que se adentraron en la región se toparon con un espectáculo inesperado: un valle fértil, irrigado por abundantes manantiales naturales, donde la vegetación crecía con fuerza. Lo que más llamó la atención de aquellos hombres fue la inmensa cantidad de vides silvestres ( Vitis berlandieri ) que trepaban de forma natural por los árboles y orillas de los riachuelos. Este detalle, que evidenciaba las bondades del suelo y el clima para el cultivo de la uva, bautizó de inmediato al paraje. El capitán Martín Antón Zapata y el conquistador Francisco de Urdiñola divisaron el potencial de la zona. Urdiñola estableció la primera estancia española, la legendaria Hacienda El Rosario, sentando las bases de la colonización en la región. 1598: Una fundación forjada en...